Para pisos compartidos

Cuentas claras y turnos que rotan solos.

Cada gasto se reparte al apuntarlo, el saldo de cada uno se calcula solo y liquidar el mes son dos transferencias, no doce. Los turnos de limpieza rotan sin que nadie tenga que recordarlos.

Oferta de lanzamiento: el plan completo, gratis hasta enero de 2027. Sin tarjeta.

Lo que pasa sin esto

Nada de esto se arregla hablándolo una vez

01

La hoja de cálculo que nadie mantiene

Empieza en enero con buena intención y en marzo ya nadie la abre. Al final del trimestre nadie sabe quién puso el depósito ni quién pagó la última bombona.

02

Los pagos cruzados que no acaban nunca

Tú le debes a Marta, Marta le debe a Luis y Luis te debe a ti. Cuatro personas pueden generar doce transferencias donde bastan tres.

03

El baño que siempre limpia el mismo

Sin un turno escrito, la limpieza la acaba haciendo quien menos aguanta el desorden. Y esa es, por orden, la primera causa de mal rollo en un piso.

Cómo se resuelve

Pensado para pisos compartidos

Gastos

Se reparte al apuntarlo

Pones el importe, quién lo pagó y entre quiénes va. El reparto se hace al céntimo —sin céntimos perdidos por redondeo— y el saldo de cada uno se actualiza al momento.

Liquidación

El mínimo de transferencias

Al cerrar el mes te decimos exactamente quién le paga a quién y cuánto, con el menor número de movimientos posible. Nunca más de una transferencia por persona menos una.

Tareas

Turnos que rotan de verdad

Basura, baño, cocina: se crean una vez con su periodicidad y aparecen solas cada semana a nombre de quien toca. Cada uno ve lo suyo con su vencimiento.

Compra y despensa

La compra común, sin adelantar de tu bolsillo a ciegas

La lista es de todos, y cuando alguien va y paga el tique, la compra se marca, la despensa se repone y el gasto se reparte entre quienes toque. En un paso.

Cómo se ve en la práctica

Un mes en el piso

  1. Día 1Llega el recibo de la luz. Se apunta en diez segundos y se reparte entre los cuatro.
  2. Día 6Toca sacar la basura. La tarea aparece sola, a nombre de quien le toca esta semana.
  3. Día 14Compra grande: 84 €. Se marca la lista, se repone la despensa y se divide el tique.
  4. Día 30Se liquida el mes: tres transferencias y todo el mundo a cero.

Preguntas

Lo que suelen preguntarnos

¿Cómo se calcula quién le debe qué a quién?

El saldo de cada persona es lo que ha pagado menos lo que le correspondía. A partir de ahí se calcula el conjunto de transferencias más corto que deja a todo el mundo a cero — nunca más de una por persona menos una.

¿Se pueden repartir gastos que no son de todos?

Sí. En cada gasto eliges entre quiénes va: la cena de tres, el internet de los cuatro o la compra de los que estaban ese fin de semana.

¿Qué pasa cuando alguien se muda?

Se liquida su saldo y se le quita del piso. Su histórico de gastos se conserva para que las cuentas anteriores sigan cuadrando.

¿Hace falta que todos se registren?

Para ver su saldo y marcar sus turnos, sí — y entrar es solo pinchar un enlace que llega al correo, sin contraseñas. Podéis empezar dos y añadir al resto cuando queráis.

Dejad de discutir por dinero.

Creas el piso, invitas a tus compañeros y apuntas el primer gasto. Ni tarjeta ni permanencia.