La lista que está en el móvil de quien no ha ido
Escrita en las notas de una sola persona, o en un mensaje de hace tres días que hay que buscar hacia arriba.
El momento de saber que se ha acabado el café es cuando te sirves el último, no cuando estás en el pasillo del supermercado intentando acordarte de qué faltaba.
Lo que pasa sin esto
Escrita en las notas de una sola persona, o en un mensaje de hace tres días que hay que buscar hacia arriba.
Dos personas van a comprar el mismo día sin saberlo y aparecen los dos con leche. Se tira, y encima se ha pagado dos veces.
Alguien adelanta 84 € y tiene que acordarse de reclamarlos, o decidir que da igual. Ninguna de las dos cosas es buena a la larga.
Cómo se resuelve
Lo que apunta uno le aparece al otro sin recargar nada. Se puede añadir desde la cocina mientras se ve que algo se acaba, que es cuando de verdad se apunta.
La compra se cierra, los productos entran en la despensa con su cantidad, y el importe del tique se convierte en un gasto repartido entre quienes toque. En un paso y en una sola operación.
Si llevas la despensa, lo que baja del mínimo que le pusiste reaparece sin que nadie se acuerde de apuntarlo.
De la cocina a las cuentas, sin pasos intermedios
Se crea el hogar en menos de un minuto y decides luego si os hace falta algo más.