Alquiler

Tu piso alquilado, en una pantalla

Un piso alquilado son cuatro cosas que viven en cuatro sitios: el contrato en un correo, los cobros en el banco, las averías en el WhatsApp y los papeles en una carpeta que no encuentras. Funciona hasta el día que hay un problema.

Lo que pasa sin esto

01

El WhatsApp como archivo

«Te avisé del termo en marzo» — y hay que subir seis meses de conversación para encontrarlo, entre fotos de la caldera y mensajes de otra cosa.

02

El contrato que se prorroga solo

Nadie mira la fecha hasta que ya ha pasado. Y para entonces las condiciones son las de otro año, no las que tenías pensadas.

03

«¿El de marzo llegó a entrar?»

Buscar un ingreso concreto en el extracto del banco medio año después es tiempo perdido, y al llegar la declaración hay que repetirlo doce veces.

Cómo se resuelve

El contrato, con sus fechas y su renta

Periodo, renta, fianza, día de pago y cómo se actualiza. Te avisamos un mes antes de que termine, una semana antes y el mismo día — a tiempo de renovar o de no renovar.

Los recibos, mes a mes y en PDF

Se generan solos desde el contrato, con la comunidad y el garaje desglosados si los cobras aparte. Marcas el cobro cuando entra, y tu inquilino se descarga el recibo que necesita para su declaración sin pedírtelo.

Tu inquilino dentro, viendo solo lo suyo

Su contrato, sus recibos, su fianza, las actas y los documentos que le compartas. Nada tuyo: lo que marques como reservado no aparece en su lista, ni el título, y tus gastos y tu resumen del año no los ve.

Las averías, con foto y con hilo

Abre la incidencia con una foto y sigue en qué punto está. Dentro se habla —cuándo viene el técnico— y queda con su fecha, su coste y quién lo asume, que es lo que hace falta el día que hay que decidir quién paga qué.

La fianza, de principio a fin

Dónde está depositada, con qué número, y la liquidación final por conceptos con las averías enlazadas. Es el momento que más se discute y el único que se resuelve con papeles, no con memoria.

Cómo se pone en marcha

  1. Creas la propiedadUn hogar de tipo Alquiler, con su dirección.
  2. Apuntas el contratoRenta, fianza, periodo y día de pago.
  3. Invitas a tu inquilinoEntra sin contraseña y ve solo lo suyo.
  4. Marcas los cobrosY sabes siempre qué falta y desde cuándo.

Preguntas

¿Vale para varias propiedades?
Sí, y hay una pantalla que las junta: qué renta falta este mes, qué incidencias están abiertas y qué contrato se acaba, en todas a la vez. Cada propiedad sigue siendo independiente, con su contrato, sus papeles y su inquilino. Cuántas puedes tener depende del plan.
¿Y si mi inquilino no quiere usar una app?
No pasa nada: todo funciona igual sin él dentro. Se pierde que abra incidencias y se descargue sus recibos, pero el contrato, los cobros, las actas y los papeles son tuyos y siguen igual de ordenados. La guía de la casa —el wifi, las basuras, a quién llamar— la puede abrir sin cuenta con un enlace.
¿Redactáis el contrato, calculáis el IPC o hacéis la declaración?
No. hogarify no es un servicio jurídico ni fiscal: no redacta contratos, no comprueba que el tuyo cumpla la Ley de Arrendamientos Urbanos, no decide qué índice de actualización te corresponde —lo tecleas tú y nosotros generamos la carta— y no presenta nada ante Hacienda. Ordena lo que tienes y te lo deja exportable para cuando toque.
¿Sirve para alquiler vacacional?
Está pensado para larga duración: un contrato, un inquilino y una renta mensual. Para vacacional harían falta calendario de ocupación y sincronización con los portales, que hoy no tenemos.

Empieza gratis, sin tarjeta

Se crea el hogar en menos de un minuto y decides luego si os hace falta algo más.